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Boletín de Derechos Humanos – Edición 32
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Defendiendo la conciencia
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Una pintura describe a dos guardias torturando a una practicante de Falun Gong, con dos prisioneros ayudándolos. |
Nadie en los países libres del mundo entiende qué implica para los oprimidos en China defender y demandar sus derechos humanos más básicos, bajo el régimen totalitario del partido comunista chino (PCCh). Mientras nosotros tenemos el Estado de derecho, ellos enfrentan el régimen del PCCh sobre sus espaldas diciéndoles qué tienen que hacer, qué tienen que decir y qué tienen que creer. Mientras nosotros podemos criticar a nuestros gobiernos en una prensa libre protegida por una Constitución, bajo el PCCh el partido es el jefe responsable de lo que ellos pueden saber, de los policías que los arrestan sin causa, del sistema judicial que los declara culpables de violar leyes arbitrarias, sin evidencias ni juicio justo, y de los guardias de las prisiones que los torturan por tener tan solo un pensamiento independiente.
Sin embargo, cual flor de loto floreciendo en el crudo invierno, en el ambiente más duro, grandes espíritus llaman a poner fin a la peor persecución de la historia. Nosotros, que solo podemos imaginarnos todo lo que han atravesado, aplaudimos a los practicantes de Falun Gong en el Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi por su coraje al defender sus creencias y la justicia.
Ellos nos piden que los ayudemos a detener la brutalidad del régimen del PCCh: “Hacemos un llamado a la gente y las organizaciones del mundo para que se posicionen y defiendan la justicia, y para que ayuden a mantener la dignidad y el derecho a la libertad de creencia”. Nosotros los ayudamos, no solo por ellos, sino también por nosotros, ya que ese simple acto de compasión no solo define lo que somos, sino también el mundo donde elegimos vivir. ¿Cuántos de nosotros ayudarán?
Carta abierta de los practicantes de Falun Gong detenidos en el Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi
Somos practicantes de Falun Gong detenidos en el Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi de la ciudad de Harbin, provincia de Heilongjiang. Tenemos las siguientes solicitudes:
- Declarar inmediatamente la inocencia del Sr. Li Hongzhi y de Falun Gong.
- Liberar inmediata e incondicionalmente a todos los practicantes detenidos ilegalmente.
- Compensar a todos los practicantes por las pérdidas físicas y emocionales que han sufrido desde que comenzó la persecución.
- Llevar a juicio a los criminales principales de este régimen político de delincuentes –Jiang Zemin y Luo Gan.
El sistema de trabajo forzado del partido comunista chino (PCCh) viola la convención de derechos humanos de Naciones Unidas y la Constitución china. Ciudadanos y practicantes de Falun Gong inocentes han sido enviados durante muchos años a campos de trabajo forzado contra su voluntad, sin juicio. El sistema incluso permite que la gente sea detenida varias veces en campos de trabajo forzado. Pedimos a la gente buena del mundo que denuncie este perverso sistema. El PCCh opera este sistema que pisotea abiertamente los derechos humanos y la libertad de los ciudadanos. El colapso del PCCh es inevitable.
Hacemos un llamado a la gente y las organizaciones del mundo para que se posicionen y defiendan la justicia, y para que ayuden a mantener la dignidad y el derecho a la libertad de creencia. Exigimos que el PCCh cese inmediatamente esta persecución, que se declare la inocencia de Falun Dafa y sus practicantes, y que se lleve a juicio a quienes cometieron los crímenes.
Firman todos los practicantes de Falun Gong detenidos en el Centro de Trabajo Forzado de Changlinzi.
22 de noviembre de 2007
Carta de apelación de Shi Shenghong
Mi nombre es Shi Shenghong, actualmente estoy detenido en el Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi en la ciudad de Harbin, provincia de Heilongjiang. Por la presente demando que el los líderes del PCCh liberen inmediata e incondicionalmente a todos los practicantes de Falun Gong detenidos.
Antes de que el PCCh comenzara a perseguir a los practicantes, yo tenía una familia feliz junto a mi esposa Liu Mingyun y mi hijo Shi Yueming. Mi esposa también practica Falun Gong y fue sentenciada a trabajo forzado en 2000. Debido a la presión de esta persecución y el sufrimiento de perder a su nuera, mi madre murió. El PCCh causó esta tragedia a mi familia. Mi esposa y yo antes teníamos una tienda de indumentaria. Después de que el PCCh comenzó a perseguir a los practicantes, mi familia se quebró. Perdimos nuestra casa y tuvimos que alquilar un lugar. Esta tragedia ocurrió en lo que el PCCh llama una “sociedad armoniosa”.
Me arrestaron en la noche del 20 de agosto de 2006, cuando entregaba unas piezas de ropa en la ciudad de Harbin. Me sentenciaron en secreto a un año y medio de trabajo forzado. El 28 de agosto de 2006, cuando mi esposa vino a visitarme, la policía la arrestó y la llevó al Departamento de Policía del distrito de Nangang. La sentenciaron a cinco años de cárcel. En ese momento, nuestro hijo, que no llegaba a los 17 años de edad, había ido con ella, así que lo detuvieron por un mes. A pesar de la edad de mi hijo, él necesita el cuidado de sus padres, pero mi esposa y yo estamos encarcelados, así que mi hijo quedó solo en la casa. Esta situación afectó el rendimiento de mi hijo en la escuela. No pudo inscribirse en la secundaria, y ahora se queda solo en casa. Después de que mi padre supo que mi esposa había sido sentenciada a la cárcel y a mí me habían sentenciado a trabajo forzado, el anciano, de más de 80 años, lloraba todos los días, y murió el 18 de noviembre de 2006. Él es otra víctima entre millones de víctimas que sufrieron o estuvieron involucradas en la persecución que comete el PCCh.
Shi Shenghong
Fines de 2007
En el Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi
Carta de apelación de Wang Yunfeng
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En protesta por las torturas, muchos practicantes de Falun Gong realizan huelgas de hambre; como resultado, las autoridades los torturan con alimentación forzada, incluyendo alimentación forzada con alcohol, agua salada altamente concentrada, o excrementos.
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Mi nombre es Wang Yunfeng. Estoy detenido ilegalmente en el Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi en la ciudad de Harbin. Exijo la liberación de todos los practicantes de Falun Gong detenidos. Somos inocentes. Nuestro Maestro es inocente.
Desde que la persecución comenzó en 1999, me arrestaron cuatro veces, me sentenciaron a dos años de trabajo forzado y me extorsionaron por más de 10.000 yuanes. Me privaron de mi derecho a la libertad de creencia, la libertad de expresión y eventualmente incluso la libertad de movimiento. Nosotros seguimos los principios de “Verdad-Benevolencia-Tolerancia” y somos buena gente, no hemos cometido ningún crimen.
Mi madre tiene 80 años de edad y llora por mí todos los días. Cuando me arrestaron por tercera vez, ella perdió su visión por llorar tanto. Debido a la persecución, mi hija y mi hijo sienten dolor en sus pequeños corazones. Mi familia está al borde de la quiebra. He sufrido todo tipo de maltratos durante mis arrestos y detenciones. Sin embargo, hay miles de familias en China que enfrentan un sufrimiento similar.
Esperamos que nuestro sufrimiento despierte las conciencias de la gente del mundo. No ignoren más a estos practicantes y a sus familias… Espero que uds puedan apelar rectamente a las autoridades por las injusticias que estamos sufriendo, y que todos los practicantes detenidos sean liberados. No permita que esta persecución miserable continúe. Deje que su conciencia se manifieste y tienda una mano. ¡Liberen a todos los inocentes practicantes de Falun Gong!
Wang Yunfeng
Fines de 2007
En el Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi
Carta de apelación de Zhang Shengjie
Mi nombre es Zhang Shengjie. Tengo 59 años y soy de la ciudad de Harbin. Me arrestaron el 1 de noviembre de 2005 y me sentenciaron a tres años de trabajo forzado. No cometí ningún crimen. Exijo que me liberen incondicionalmente.
Estuve detenido en la División No. 4 del Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi durante más de dos años. Hablé con el jefe de la división y le expliqué que los practicantes de Falun Gong son buena gente. La respuesta que me dio fue que todos los practicantes en detención deben ser “transformados”. En una sociedad con tan bajos estándares morales, donde el dinero está por encima de todo, los practicantes siguen los principios de “Verdad-Benevolencia-Tolerancia” para purificar sus mentes, mejorar su salud, y mejorar sus estándares morales en la sociedad. Tiene cientos de beneficios sin provocar ningún daño a la nación, al país o a la sociedad. Sin embargo, esta buena gente –la esperanza de la nación –ha sufrido una persecución sin precedentes. Tan solo en la División No. 4, conocí practicantes de diferentes niveles sociales, incluyendo oficiales de regimientos militares, ancianos que pertenecieron al ejército, ingenieros, estudiantes graduados, médicos, maestros, obreros y campesinos. Hasta donde yo sé, en otras divisiones también hay detenidos profesores, empresarios y funcionarios de gobierno. Son personas talentosas y la fuerza principal para el desarrollo de nuestro país. ¿Cuántos practicantes más hay detenidos en todo el país? ¿Cuán profunda es la destrucción que el PCCh ha provocado al pueblo chino? Es tiempo de corregir ese error.
¡Exijo estrictamente la liberación incondicional de todos los inocentes practicantes detenidos!
Zhang Shengjie
En el Campo de Trabajo Forzado de Changlinzi
14 de diciembre de 2007
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Falun Gong, la última postura de la humanidad
Parte II: La historia ignorada
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Huang Ying sostiene una foto de su mamá, la Sra. Luo Zhixiang. Cuando Ying tenía tan solo dos años de edad, su mamá fue torturada a muerte por su creencia en Falun Gong. |
Mientras la lucha épica se desarrolla en China, el mundo libre ha permanecido a un lado, observando, o aun mirando para otro lado. Ningún gobierno ha denunciado formalmente tales violaciones de derechos humanos a gran escala. Por el contrario, en los últimos nueve años, los países occidentales han aceptado favores económicos del régimen chino, y a cambio lo han aprobado tácitamente al otorgarle a China las Olimpiadas 2008 y una membresía para la OMC. Las únicas veces en que el régimen chino recibió una presión internacional real fueron cuando los conflictos económicos se incrementaron o cuando una situación en China, como la epidemia del SRAS, amenazó al mundo entero.
Debido principalmente a los intereses económicos, la persecución del PCCh a Falun Gong se consideró un inconveniente y una inoportuna distracción, puesta a un lado o desestimada, y las apelaciones de los practicantes de Falun Gong a menudo fueron ignoradas, malentendidas o incluso descreídas. Dos preguntas comunes lo confirman.
Una es, “¿Por qué no sabíamos de esto?” Esta pregunta se formuló cuando los practicantes de Falun Gong en todo el mundo denunciaron cómo 18 mujeres que practicaban Falun Gong fueron desnudadas y arrojadas a celdas con criminales masculinos. Esa pregunta se hizo cuando los practicantes de Falun Gong en todo el mundo hicieron públicas las horribles fotos que muestran cómo siete horas de descargas eléctricas habían desfigurado el rostro de la Srta. Gao Rongrong. Esa pregunta se alzó cuando los practicantes de Falun Gong en todo el mundo denunciaron la sustracción sistemática de órganos vitales de practicantes de Falun Gong vivos. No falta información. Durante nueve años, los practicantes de Falun Gong en China han corrido serios riesgos para recolectar y enviar al extranjero, diariamente, información detallada sobre las extensas y severas violaciones de derechos humanos que ocurren en China. Instituciones que influencian la opinión pública, incluyendo gobiernos y medios de comunicación, prestaron poca atención a las atrocidades, dejando al gran público general sin información.
Otra pregunta que surge frecuentemente es, “¿Por qué el gobierno chino persigue a Falun Gong?” Para justificar su persecución, el régimen chino ha difundido muchas mentiras. Por lo tanto, no sorprende que, después de nueve años, todavía no hay un estudio independiente y profundo sobre este serio asunto. Varios de los tal llamados expertos en China han racionalizado la persecución del régimen como una consecuencia de la sensación de amenaza por la repentina aparición de la gran cantidad de seguidores de Falun Gong. Es difícil pensar en otra crisis de derechos humanos reciente en la que las mentiras del agresor tuvieran una influencia tan duradera y persistente. Es el resultado combinado de las mentiras del PCCh y la falta de genuina preocupación por las víctimas.
Al mismo tiempo, los gobiernos del mundo libre han sido renuentes a escuchar el lado de la historia de los practicantes de Falun Gong. Algunos gobiernos, incluyendo a Alemania y Canadá, ni siquiera creen en la severidad de la persecución, y han regresado a la fuerza a practicantes de Falun Gong hacia las manos expectantes del régimen chino. Algunos países, incluyendo Alemania, Francia, Singapur, Australia, Canadá, México, Argentina y Rusia, se han sometido a la presión del régimen chino para restringir las protestas de los practicantes de Falun Gong durante visitas de funcionarios chinos, y algunos incluso arrestaron a practicantes de Falun Gong por realizar tales protestas.
Debido al malentendido, o la falta de voluntad para entender, el mundo libre permanece sin conocer el profundo despertar de la conciencia de la gente en China. El consentimiento, la inversión financiera y la tecnología de Occidente jugó en efecto el rol de trabajar contra estos cambios y ayudaron a fortalecerse al régimen y a su represión. Algunas empresas occidentales, como Cisco o Yahoo, directamente asistieron al régimen en su opresión al pueblo chino.
Debido a la desconfianza, cuando dos testigos, que no practican Falun Gong, revelaron la sistemática sustracción de los órganos vitales de practicantes de Falun Gong vivos en un hospital de China, ningún gobierno expresó una preocupación real. El Departamento de Estado de EEUU llegó a mal definir a las revelaciones como “dichos del grupo Falun Gong” y declarar que “no se encontró ninguna evidencia” luego de que los funcionarios chinos organizaran dos visitas guiadas al hospital.
El persistente silencio del mundo libre hacia violaciones de derechos humanos tan severas y extensas tampoco tiene precedentes. Cuando esta página de la historia se de vuelta, las generaciones futuras se preguntarán cómo los gobiernos democráticos pudieron abandonar los valores más fundamentales del mundo libre en pos de favores económicos de un régimen despótico, y cómo la línea de fondo de la humanidad pudo estar tan baja que incluso el uso de órganos humanos como mercancía no fue suficiente para hacer que estos gobiernos hicieran algún sonido.
La épica lucha de paz vs. violencia, verdad vs. mentiras, conciencia vs. maldad todavía se está desarrollando, y la historia continúa siendo escrita. Quienes viven esta historia de hoy aún tienen la oportunidad de aprender de esta lucha épica y elegir de qué lado de la historia quieren estar.
-- Continuará en nuestro próximo boletín: La tradición china de la práctica de cultivación
Extracto de Falun Gong, la última postura de la humanidad
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